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Todos sabemos que "yegua que sabe moverse, vale por mil". Tanto así que no hay cosa más deliciosa que verlas bailar al compás de los movimientos que el hombre propone. Sin embargo, no importa qué tan bien él lleve las riendas, de vez en cuando, ¡todas quieren quitarselas y montar al potranco!

Pero ¡cuidado! no siempre es sencillo enlazar el corcel, ensillarlo y ponerlo al trote. Son especiales las destrezas que debe desarrollar una jineta para no lastimar a la bestia.
Según un estudio realizado en Brasil, la posición sexual de la "vaquera" es una de las más placenteras para ambos pero también la más peligrosa porque es ella quien, con el peso de su cuerpo entero, controla el movimiento sobre el pene erecto, y si no se tiene especial cuidado, hasta puede causarle fractura. ¡OUCH!

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Aquí, los consejos a los que debes prestar atención si lo que quieres es convertirte en una "cowgirl", ¡con todas las de la ley!

ENLÁZALO Y AMÁNSALO

Lo tienes encima, y la escena en cuestión te parece irreversible. El caballo se balancea con fuerzas de un lado al otro, perfora y perfora y, aunque la performance no te desagrade, quizás sea momento de adiestrar al semental.

La confianza en ti misma y la voluntad de ir por tu deseo, son la verdadera actitud vaquera. Así que pon intenciones claras a tus movimientos y llévalo a que se recueste o se siente, sin decirle demasiado. ¡El franeleo es un aliado en el arte de enlazar!

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ÁTALO
Comunícale un "tú quédate así", que le quede claro que vas a ir por (mucho) más y que él no tendrá más que mantenerse bien duro, relajarse y disfrutar. Deja reposar el peso de tu cuerpo sobre el suyo, con seguridad y presión. Empieza a concentrarte en tu propio placer rozando tu clítoris sobre su pelvis, siéntete y empieza a galopar. ¡Esa es la verdadera brújula de una buena jineta!.

LA DOMA, TÉCNICAS INFALIBLES.

Como todo ejercicio, la montada requiere no solo de buenas intenciones, también debes poner el lomo. Esta imagen te ayudará a repasar cuales son los músculos que deberás entrenar si quiere resultados seguros.

Los movimientos básicos son el ascendente y el descendente. Luego, roces fuertes hacia adelante y hacia atrás y círculos pronunciados.

1. CONTRAE ESOS GLÚTEOS y empieza a realizar movimientos hacia arriba y hacia abajo, dándote impulso con los músculos del abdomen.

2. CURVA LA COLUMNA EN CADA SALIDA: Si te observaran por detrás, la espalda se vería recta y curva, dependiendo de cada movimiento.

3. DIBUJA CÍRCULOS SUAVES: izquierda, derecha, atrás y adelante. Masajea esa verga mansa y relájalo aún más.

RITMO Y VELOCIDAD: ¡ARRE!

Montar no es una tarea simple, muchas mujeres se bajan del caballo porque sienten que no tienen la suficiente fuerza para hacerlo bien y se desbordan en cada intento. Las claves ¡AUTOCONTROL, VARIEDAD Y AYUDITA!

1. Intenta armonizar tanto el ritmo como la velocidad y, ve aumentándolos conforme te vayas sintiendo segura de lo que haces.

2. Otra alternativa es utilizar tus rodillas y los dedos de tus pies, a la par con tus manos para hacerlo más rápido.

3. Si te cansas, dile que haga lo suyo. Sólo necesitas que te agarre de las caderas para que él haga el resto del trabajo.

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3 EN 1

Como hemos dicho, la posición de la "vaquera", aunque conocida, es la que más se disfruta: el clítoris es masajeado, el punto G logra ser alcanzado y se presenta una penetración profunda, ¡MUY PROFUNDA!. Además, obtiene un plus de excitación mediante el control del ritmo y de la situación.

Muchas mujeres inclusive consiguen mejorar su goce introduciendo algunos deditos mientras ocurre la penetración, y hasta se atreven a probar la versión invertida.

¡ANÍMATE Y ADIESTRA ESA FIERA!

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