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Según los sexólogos, para que esto no suceda, hay que poner las cartas sobre la mesa y hablar de lo que le gusta a cada uno. En un caso contrario una mujer podría llegar a pensar cosas como:


1. "¿Este no se cansa nunca? Hace media hora que no para. Ya me aburrió."



La resistencia en la cama está sobrevalorada. Esto no quiere decir que exista un tiempo concreto que debas durar, pero igual que un coito de tres minutos puede dejar la sensación de “para esto ni me quito la ropa”, en ocasiones para ellas puede llegar a hacerse eterno. Por lo tanto, si estás media hora meta y ponga, la lechuguita pierde lubricación y puede llegar a ser muy molesto y doloroso.


2. "Mi ex era mucho mejor"



Un acto inconsciente típico de esos casos en que ella la está pasando MAL o NI (ni bien ni mal), es pensar en algún ex y comparar. Pensamientos como: “Mi ex me hacía esto, lo otro”, “ya nos conocíamos”, “nunca podré estar con otro” son los más frecuentes, e incluso, hasta podría llegar tener un orgasmo de solo imaginar en lo bien que la atendía “EL”.


3. “Que no se me olvide que mañana tengo que hacer…”



Si no te está disfrutando, también es muy común la pérdida de atención y que termine pensando en cosas que poco tienen que ver con lo que está pasando a su alrededor. Más aún si la vida fuera de tu cama ¡es mucho más excitante!


4. "Quiero un orgasmo, yaaaaa"



Si no la estás haciendo feliz en la cama, seguramente también esté más concentrada en tener su orgasmo para, acto seguido, vestirse e irse a mirar ese capítulo de su serie preferida que dejó por la mitad. Complacerla debe ser tu gran primer objetivo, luego tendrás tiempo para desquitártelas.


5. "¿Y si cambiamos de posición?"



Cada persona es un planeta. Hay mujeres que les gusta estar en una sola posición y otras que les gusta cambiar, solo que, a veces, no saben cómo avisarte que desea probar otras cosas. ¡Pregunta!


6. "Masturbarme es mucho mejor que esto”



Las mujeres que se masturban conocen su cuerpo mejor y saben dónde tocar, qué ritmo llevar y cómo moverse para alcanzar el orgasmo. Por eso cuando, practicando sexo, se encuentran con situaciones poco placenteras, incluso pueden llegar a arrepentirse: “Prefiero estar sola (y con mi juguete) que mal acompañada”


7. Pensar en otra persona



En estas ocasiones no muy gratas, las mujeres imaginan que están en la cama con una persona distinta. Alguien del trabajo, un hombre que haya llamado su atención a lo largo de su vida o incluso un personaje inventado. Fantasías e imaginaciones que reproducen en sus mentes para concentrarse y evitar pensar en otras cosas. Y lo hacen, justamente, porque saben que así alcanzarán el orgasmo más rápido que viéndote a tí, intentando, por todos los medios (no acertados) de conseguirlo.

La clave está en decir, pedir y sugerir, para que ambas partes disfruten del polvo que se merecen.

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Fuente: El Confidencial