BLOG

Promedio: 4 (3 votes)

Con la popularidad de historias tales como las “50 sombras de GREY”, “9 semanas y media”, “Las edades de Lulú”… las personas comienzan a animarse a probar y abrir sus mentes a nuevas experiencias como el sadomasoquismo, bondage, Shibari, swinger, etc.
Prácticas que muchas parejas llevan a su vida en busca de una solución a sus monótonas vidas.

Los términos de parafilias ó desviaciones sexuales hacen referencia a una serie de comportamientos sexuales caracterizados por la excitación del sujeto ante objetos y situaciones que no forman parte de los patrones sexuales normativos. Existe dificultad para discriminar entre conductas sexuales normales y anormales.

La pregunta del millón es: ¿Cuándo una práctica sexual puede considerarse como recreativa y cuándo se convierte en riesgosa?
En ésta ClaSEX decidí buscar ayuda de un profesional de la psicología y reconocido escritor llamado Gervasio Díaz Castelli que con sus conocimientos podría marcarnos algunos puntos importantes en el desconocido mundo de las desviaciones sexuales.

Gervasio: Todo psicólogo debe ser un buen sexólogo, ya que la mayoría de las consultas son por motivos sexuales… y todo el mundo tiene asuntos a solucionar con su sexualidad, sostener la pasión es un drama para todas las parejas, los hijos y el trabajo hacen que la pasión quede postergada.
El periodo de enamoramiento no es eterno, es un periodo transitorio donde uno rompe con la realidad y el otro pasa a ser TODO, lo vemos completo y perfecto; esto va de la mano de una fuerte excitación sexual.

Cele: ¿Cuánto dura el enamoramiento?

Gervasio: El enamoramiento explosivo es humanamente sostenible alrededor de un año. Donde la fascinación por el otro está a flor de piel. Es una fase de idealización donde te gusta hasta lo que no te gusta, te gusta TODO. Y Eso es insostenible. Ese caudal de pasión tiende a debilitarse y luego comienzan a presentarse oscilaciones: la fogosidad sube y baja. Lo difícil es que suba, pero es natural que tienda a sufrir bajas… más aún cuando tenemos hijos.

Cele: Por eso es una idea errónea pensar que la llegada de un hijo puede salvar una pareja…

Gervasio: Y no. Primer punto: “Tenemos un hijo, bajo la pasión”… y bueno, es esperable, pues los niños son divinos pero demandan mucha atención.
Como marco general hay que saber que una vez que esa pasión comienza a descender y abre paso al “AMOR REAL” donde vemos al otro como una persona real y no como una persona ideal… y por ahí un día no me gusta, lo veo poco atractivo, o viejo pero el amor está… y ahí es cuando se empieza a dar batalla para sostener la sexualidad.
Hablamos de dos personas que entraron en un sistema de burocracia, hablamos de burocracia porque la sexualidad se automatiza. La sexualidad comienza a ser un trámite. El primer paso para salvar la pareja es detectar las alarmas que nos avisan que la monotonía se está instalando, y luego trabajar en conjunto para no automatizar el sexo.

Cele: Aquí la pareja comienza a explorar nuevos territorios, en busca de fantasías por cumplir…

Gervasio: Todos tenemos fantasías… y existe un detalle importante: El ser humano nace bisexual y después con el pasar de los años se va orientando hacia la homosexualidad, heterosexualidad o bisexualidad.

Cele: Se puede decir que la sexualidad no nace con uno, ¡se descubre!

Gervasio: Todo homosexual tiene un núcleo heterosexual dentro de sí, más grande, más activo, menos activo, pero está.

Cele: Ahora bien… ¿Cuándo se cruza la barrera de lo enfermo?

Gervasio: Hay una barrera que cruza a lo perverso entendido en el territorio psicopatológico… Pero sabemos que la sexualidad sin un grado de perversión es un plomo. El erotismo podemos decir que es la agresión sublimada, por ejemplo: me encuentro con una mujer y mi rol en la cama es dominante, la agarro de los pelos, la muevo, jugamos, hay una agresividad que no produce dolor pero es justamente lo que llamamos erotismo… un tipo demasiado santo en la cama es un plomo.
Para que el sexo sea interesante tiene que tener un grado de agresividad sublimada, sana y al servicio del erotismo.
Muchas personas, por ejemplo, necesitan realizar ciertas fantasías donde esa agresividad se teatraliza… en donde intervienen elementos, saliendo de lo simple como te jalo el pelo o te pego una nalgada, y pasa a necesitar más elementos, más actuación.

Cele: ¿Qué pasa con la fantasía de ser violada? Recibo infinitas consultas de mujeres que quieren que “su pareja” las agarre, les tape la boca, etc.

Gervasio: Una gran parte de las mujeres le plantean esa fantasía de la violación a sus parejas, porque la violación es la posición de objeto por excelencia. Vos sos un objeto, no sos un sujeto que decide. Y la mujer tiene una tendencia a gozar como objeto y eso no significa que es menos que el hombre ni nada de eso… es la simple fantasía de ponerme como tu muñeca y hace lo que quieras de mí. “Soy tu puta, tu objeto de deseo”. En una violación eso es literal, porque se hace todo sin el consentimiento de la otra parte. Algunas mujeres pretenden realizar la fantasía de violación en el mundo real, y ahí es donde se ponen en un altísimo riesgo. Ahí se cruza el límite de una fantasía sana a una autodestructiva.

Cele: Se puede decir que es sano concretar ésta fantasía con TU PAREJA, porque el goce parte en que te tome como objeto de deseo la persona que te gusta.

Gervasio: Claramente… porque hablamos de una fantasía concretada en un marco teatral, donde ambos actuamos diferentes roles al servicio del placer de “ambos”. No de uno solo. Y nadie está en riesgo.
Una cosa es realizar una fantasía teatralizada, pactada y eventual. Y otra muy distinta, que pasa a ser algo enfermo, es “SÍ, SOLO SÍ yo construyo la fantasía de violación gozo”, porque únicamente en ese contexto uno logra excitarse. Cuando hay fijación hay patología…
“SÍ, SOLO SÍ vos me pegas con la fusta, me caliento…”
Cuando no logro acceder al entusiasmo, ni al orgasmo de otra forma, entonces estamos en territorio de algo enfermo…

Cele: ¿Qué podemos decir del perverso, el fetichista o sadomasoquista?

Gervasio: Ellos gozan SÍ, SOLO SÍ se presenta esta situación. La transgresión pasa a ser la norma en estos casos.

Cele: Lo que algunos utilizan como vía de escape para concretar eventualmente una fantasía, el perverso lo necesita siempre.

Gervasio: Solamente de esa manera gozan. Y es muy difícil sostener una relación con alguien que ya está jugado a la perversión.

Cele: ¿Y en qué lugar ubicamos a la gente que solo puede tener sexo consumiendo alcohol, drogas, etc.?

Gervasio: El alcohol y las drogas son des inhibitorios del sistema nervioso central, nos referimos a la conducta… por ejemplo, si yo soy un tipo muy tímido o reprimido en la sexualidad, o con las mujeres en general, se me presentan fantasmas de impotencia, miedo a no rendir, al rechazo, entonces yo me fumo un faso, o consumo cocaína, bebo y me desinhibe y SÍ, SOLO SÍ (volvemos a la mismo) estoy en ese estado logro el éxito.
Ahí hablamos de algo patológico con el plus de quedarte pegado a una adicción.

Cele: Una alumna me consulta hace poco acerca del Sexo Anal… porque su marido no quiere tener sexo convencional, y ella está frustrada porque el sexo anal no es de su agrado.

Gervasio: Él tiene una fijación con el Sexo Anal, y justamente la sexualidad libre es lo opuesto a esto. Si el tipo se calienta únicamente así también es patológico y no es saludable tampoco para ella que se expone permanentemente a algo que no le provee placer producto de una fijación de su pareja y producto de que no le sabe poner un límite a su pareja.

Cele: Entonces resumiendo “SÍ, SOLO SÍ… yo gozo”.

Gervasio: Por otro lado… no cualquier persona se banca la realización de una fantasía perversa. Freud decía que el perverso realiza lo que el neurótico fantasea. Las personas por lo general reprimen muchas cosas y hasta a veces jugamos a ser perversos, pero no lo somos.

Cele: Eventualmente a algunos les gusta que le peguen en la cama, pero hablamos de un azote placentero, sin lastimar…

Gervasio: Cuando duele se cruza un límite.
A vos, por ejemplo, te puede gustar que te peguen en la cola, pero el tema es cómo lo hago al golpe… Si te lastima, te deja marcas se cruza el límite.
Por eso para el desarrollo de estas fantasías perversas se necesita de dos personas en la misma frecuencia, uno que empuje a una situación sadomasoquista, por ejemplo, y otro que esté jugado a eso. Debe existir una simetría en el consenso importante, porque si uno de los dos está arrastrado a hacer “x” cosa que “no quiere”, no es un acto consensuado. 

Cele: Puede darse también la situación de una persona que por miedo, se someta a determinadas situaciones… y el perverso puede tomar eso como un sí.

Gervasio: Una cosa es un psicópata y otra cosa es un perverso. Hay personas que son psicópatas francos, en el arte de dominar, cosificar, de maltratar al otro todo el tiempo. Y también ejercen violencia sexual, pero por psicópatas que son. Te maltrato en la cama, mientras cocinas, y siempre. En cambio el perverso, en su vida social es una persona normal.

Cele: y ¿un sadomasoquista qué sería?

Gervasio: Un perverso puede ocupar el rol de sádico o de verdugo, o un rol de castigador o víctima… sadomasoquista… ejemplo: yo me hago azotar, gozo porque el otro está gozando proporcionándome dolor, y a la vez gozo por el azote. Soy yo y soy el otro. Soy los dos en el mismo momento. Por eso siempre digo que no existe el sádico y el masoquista. Siempre es sadomasoquista, porque a mí me calienta que el otro se caliente lastimándome.

Cele: y en los casos donde éste tipo de prácticas que infringen dolor son consensuadas por ambas partes… ¿Es patológico también?

Gervasio: Una persona que tiene muy asociado el placer al dolor en relación directa y como práctica cotidiana, es una persona que vive al límite de lo patológico. La división entre el juego y la patología es la rigidez. Si hay una persona que goza del dolor real pero también del sexo convencional y las prácticas sadomasoquistas las realizan de forma consensuada esporádicamente, no estamos ante una persona a tratar porque no depende “exclusivamente” de eso para gozar.

Cele: ¿Cómo manejar una situación donde uno de los dos quiere que el otro le pegue?

Gervasio: Ya sea pegar, como hacer una “lluvia dorada”, que es algo que no infringe ningún tipo de dolor pero es escatológico, a mí me parece que todo acto sexual que no me surge, que está en contra de mi instinto y no me nace… no es algo sano.
NO TE TRAICIONES EN LO QUE VOS SENTÍS, si NO te sale hacer algo NO lo hagas. Punto.
LA EXCITACIÓN SEXUAL ROMPE CON EL ASCO. Por eso una mujer puede llegar a tragarse el esperma de un hombre, o un hombre puede penetrar analmente, o muchas cosas más que en frío seguro uno no lo haría. La excitación sexual rompe la moral, por eso es tan sano coger, porque uno rompe con la cultura un poco.

Cele: Podemos decir que la parte sexual define mucho a una persona…

Gervasio: La sexualidad es el GRAN tema, pero hay dos formas fundamentales de conocer a una persona: A) Fíjate a la persona que eligió como objeto de deseo amoroso. Vos querés saber cómo es tu amigo, presta atención a la mujer que eligió. B) Observa su sexualidad.

Cele: Hay una práctica de moda nueva llamada “stealthing” se trata de quitarse el preservativo en plena relación sexual sin el consentimiento de la mujer, lo cual puede derivar en dos grandes problemas: un embarazo no deseado o la transmisión de una enfermedad sexual grave.

Gervasio: Es un acto semi homicida, porque no se trata de un HIV, hay muchísimas enfermedades más que te matan. No es una práctica perversa esa, es psicopática porque estamos hablando de un delito.

Cele: Hablemos de la diferencia de edad. Un tipo de 40 con una chica de 18 años de edad. ¿Puede darse sanamente una relación así?

Gervasio: La diferencia entre lo sano y lo patológico es cultural también. En otras épocas se casaban chicas de 14, y era absolutamente normal. Hay un componente cultural que va variando, o sea, la moral sexual, varía según la época. Lo esperable es que un hombre de 40 vea una chica de 18 años y no vea una mujer, que no capte su atención… eso sería una conducta esperable por parte de ese hombre. Que lo que lo convoque fuese una MUJER, no una adolescente. Más allá de todo se debe tener en claro que un adolescente por más que parezca maduro NO lo es: es impulsivo, no tiene registro del peligro, etc. Tiene experiencias de vida que todavía no pudo capitalizar.

Cele: Tenemos historias conocidas de relaciones con diferencia de edad. Madonna se supo mostrar con jóvenes de 20 años, JLO, Mick Jagger, y hasta el actual presidente de Francia Emmanuel Macron, que se casó con quien fue su profesora cuando él solo tenía 15 años.

Gervasio: Yo creo que el límite de edad hay que respetarlo, porque por más que un joven de 18 tenga sobrada experiencia sexual, no está maduro para una relación adulta.
Relaciones famosas como la de Mick Jagger con la joven de 22,  marcan tendencia, y si bien no veo nada enfermo en ese tipo de relación estoy convencido en que son naufragios, porque hablamos de un enamoramiento que no está más allá de la imagen, que es por la imagen, por el cuerpo y no prosperan. Pueden sostenerse en la fase del enamoramiento solamente. Pero no pasan al amor real.

Cele: Último tema para cerrar… Hablemos de la adicción al sexo.

Gervasio: ¡Existe! Yo necesito cazar, buscar y consumir una persona, la persona no existe para el adicto, es un envase que consumo y tiro a la basura… de manera impulsiva, descontrolada y descuidada.

Cele: ¿Cómo distinguir si soy adicto al sexo o no? Por ejemplo: si me masturbo todos los días soy adicta al sexo…

Gervasio: Eso es una conducta compulsiva. No es esperable que una persona que tiene una vida sexual intensa se esté masturbando a ese nivel. Cuando la masturbación es una cosa eventual no es un problema, pero cuando se transforma en algo cotidiano sí.

Cele: ¿Cuándo cogerme personas se transforma en algo patológico?

Gervasio: Cuando se me impone. Es un impulso interno que me manda a ir a buscar una persona YA, es como el pucho, el alcohol o demás drogas, no lo puedo manejar. Yo no soy un sujeto que conduce la acción, NO. Tengo que ir a buscar desesperado saciar esa fuerza interna que se me impone y accionar.

Cele: ¿La adicción al sexo se acrecentó con la pornografía?

Gervasio: Un poco sí. Pero la adicción al sexo se ve en la conducta de una persona que no puede parar, y cada vez es más grande el vacío y más fuerte la adicción. Se da más en hombres que en mujeres debido a que la sexualidad del hombre es más compulsiva, más rapaz y veloz.
ES PATOLÓGICO CUANDO EL FENÓMENO ME GOBIERNA A MI, Y YO NO PUEDO MANEJARLO.


ALGUNOS DATOS

Adicciones sexuales más comunes en hombres
Pornografía.
Sexo con prostitutas u homosexuales.
Masturbación compulsiva.
Exhibicionismo y Vouyerismo.
Fiestas Sexuales: Orgías o Tríos.

Adicciones sexuales más comunes en las mujeres
Ninfomanía.
Sexo con desconocidos.
Pornografía.
Juguetes eróticos.

@GerDiazCastelli

Twitter: @CelesteGonzalez

Facebook: Celeste González

Instagram: @mcelegonzalez